Servicios Basados en el Conocimiento

Todos los días desde algún lugar de la Argentina...

... un analista contable, prepara informes gerenciales para el Head Quarter de la corporación en Estados Unidos.

… un experto en sistemas programa las especificaciones de la nueva generación de celulares que se lanzaran en todo el mundo.

… un diseñador gráfico crea la animación de una nueva publicidad que se proyectará en Inglaterra.

… un ingeniero, desarrolla las especificaciones del nuevo oleoducto que están diseñando para México.

Todos han estudiado diferentes carreras y en diferentes casas de estudios y niveles. Pero los une un punto en común: el fruto de su trabajo está destinado a un cliente en el exterior.
Son más de 120.000 los argentinos que trabajan diariamente exportando servicios del conocimiento. Tanto en el desarrollo de software, como la atención de infraestructura informáticas, llevando la contabilidad o liquidando sueldos alrededor del mundo, gestionando compras corporativas, realizando contenidos audiovisuales, produciendo publicidad, editando video, revisando contratos, o haciendo la ingeniería de una obra. Solo por mencionar algunas de las tantas actividades que Argentina exporta. Ellos son parte de los argentinos invisibles. Esos que no tienen fama, ni son perseguidos por paparazis, ni están en los programas de tv de la tarde. Son los que trabajan y producen usando lo mejor que el hombre tiene para ofrecer: su conocimiento.
Y estos invisibles, trabajan en una industria que durante el año 2013generó en Argentina más de 6.300 millones de dólares por exportaciones de servicios de conocimiento, convirtiéndose en uno de los rubros que más aporta al superávit comercial y de divisas. Estos valores de exportación, son doce veces mayores que los registrados en el año 2002. Y algunos de los sectores mencionados crecieron 18 veces, superando varios de los rubros tradicionales de exportación, tanto en empleo como en ingresos.
Y es corrientemente, uno de los mayores generadores de empleo del sector privado. Y empleo de calidad. Y todo indica que seguirá creciendo.
Pero ¿por qué en Argentina?
La utilización de centros de servicios offshore para temas tecnológicos, de gestión, de ingeniería y de contenidos audiovisuales, es una tendencia que el mundo ha adoptado como forma de adecuar los costos, resolver temas migratorios y hacer que la gente trabaje donde más le guste.
Argentina tiene una base de buenos recursos humanos, fruto de un sistema educativo que abarca a buena parte de nuestra sociedad. Este es sin dudas uno de los factores competitivos principales que disponemos. Este sistema genera anualmente decenas de miles de profesionales y técnicos con conocimientos que son aplicables a los servicios de exportación. Y con una gran capacidad de tomar decisiones, resolver problemas, y atender asuntos un tanto más complejos que solamente seguir un procedimiento rutinario. Esto combinado con el estar en uso horario adecuado (compatible tanto con EEEUU como Europa), nos permite destacarnos en la provisión de servicios con valor agregado, donde se requieren prestaciones con un nivel de conocimientos diferente a solamente hacer el seguimiento de un procedimiento o atender telefónicamente.
El hecho que culturalmente seamos un país con ciudades atractivas, que tengamos un bajo riesgo de catástrofes naturales, que tengamos una parte de nuestra población pudiendo hablar una segunda lengua, que nuestra infraestructura de comunicaciones sea adecuada, y que tengamos costos razonables comparándolos con los países centrales, crean un combo que nos ha permitido no solo crecer si no pensar que podemos seguir haciéndolo. Y esto ha hecho que 29 de las top 100 empresas globales de Forbes, y mas de 70 empresas globales reconocidas, se encuentre haciendo alguna clase de actividad productiva ligada a la exportación de los servicios. Y esto, no es poco.
Con buena parte de estas empresas hemos conformado ARGENCON, una entidad empresaria destinada a promover esta “tercera pata” de la economía argentina, la que proviene de los servicios exportables del conocimiento.
Y como entidad que pretende llegar a ser un factor de desarrollo para el país, nos hemos trazado un plan estratégico plan basado en tres ejes:

1. Posicionar Argentina en la mesa de los potenciales compradores o tomadores de decisión a nivel global.

2. Trabajar con el sistema educativo para promover las carreras afines, y preparar a los jóvenes para el empleo.

3. Fortalecer el ecosistema local, que apalanque y promueva esta actividad.

Vislumbramos un horizonte donde en no mas de 10 años será posible crear 150.000 nuevos puestos de trabajo calificados y generar las condiciones para agregar unos u$s10.000 millones de nuevos ingresos. El mercado está y nuestras capacidades intelectuales también. Pero hay que trabajar en un plan ordenado y profesional, que logre crear en el mundo, marcas globales. Tal como lo hemos hecho con el Malbec y la siembra directa.
Y al igual que otros países, creemos que desde la iniciativa privada, podemos construir una herramienta muy poderosa y sostenible coordinando acciones entre el sector público y privado.
Ya hemos sumado a muchas empresas a esta iniciativa, y día a día se nos suman otras, tanto grandes corporaciones globales, como empresas nacionales, lo cual nos llega de orgullo.

Los invitamos a que nos acompañen en esta construcción colectiva que tantos beneficios podría traer a nuestro país.