En un contexto de disrupción tecnológica y creciente incertidumbre geopolítica, las organizaciones argentinas están rediseñando sus estrategias de ciberseguridad para detectar y resistir ataques tecnológicos. Así lo revela la más reciente edición del informe Global Digital Trust Insights 2026 elaborado por nuestro socio PwC, que recoge la visión de 3.887 líderes empresariales en 72 países, incluyendo Argentina.
Entre los principales hallazgos del estudio, destaca el hecho de que la inteligencia artificial (IA) se consolida en el primer lugar en las prioridades de inversión en ciberseguridad para el próximo año. En Argentina, el 36% de los líderes encuestados, la ubica entre sus tres principales focos presupuestarios, por debajo del promedio global (39%) y por encima del regional (34%).
En este sentido, las capacidades más valoradas incluyen la búsqueda de amenazas basada en IA, el desarrollo de agentes autónomos para ciberdefensa y operaciones y la protección de datos y seguridad en la nube.
“La IA está transformando la forma en que las organizaciones detectan, responden y anticipan amenazas. En Argentina, vemos una adopción creciente de soluciones que permiten escalar capacidades sin depender exclusivamente del talento interno”, Diego Taich, socio de PwC Argentina, líder de la práctica Consultoría en Ciberseguridad, Gestión de Riesgos & IT.
El informe también revela que el 78% de las organizaciones a nivel global prevé aumentar su presupuesto en materia de ciberseguridad en los próximos 12 meses. En Argentina, esa cifra se mantiene, pero el enfoque sigue siendo reactivo ya que solo el 23% de las empresas locales invierte significativamente más en medidas proactivas (como monitoreo, evaluaciones y formación) que en reactivas (respuesta a incidentes, recuperación, multas). Este patrón se repite en Latinoamérica, donde el 24% alcanza el umbral ideal de inversión proactiva, frente a un 67% que mantiene una proporción similar entre ambos enfoques.
Preparación limitada frente a amenazas críticas
A pesar del aumento en inversión previsto, solo el 6% de las organizaciones argentinas se considera capaz de hacerle frente a ciberataques en todas las vulnerabilidades evaluadas, en línea con el promedio global. Entre las principales debilidades se destacan los sistemas heredados (antiguos – obsoletos) y los dispositivos conectados vulnerables, mientras que, en cuanto a amenazas específicas, los ataques a la nube (31%) y a dispositivos conectados (22%) son los más preocupantes para las empresas argentinas.
El informe también revela que la mitad de las organizaciones a nivel global utiliza métodos de cuantificación del ciber-riesgo para medir el impacto financiero potencial, frente al 44% que se registró el año anterior. En Argentina, esta práctica alcanza al 52% de las empresas, aunque solo el 16% lo hace de forma significativa.
Escasez de habilidades técnicas vs el desarrollo de la ciberseguridad
Según el estudio, la falta de talento humano capacitado continúa siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la ciberseguridad en Argentina, ya que el 52% de los líderes encuestados señala la ausencia de conocimientos relevantes como una barrera para implementar IA en ciberdefensa, mientras que el 40% asevera no comprender su aplicación. En tanto, el 47% identifica la falta de personal cualificado como uno de los desafíos críticos para proteger sistemas de Tecnología Operativa (OT) e Internet Industrial de las Cosas (IIoT).
Las organizaciones están abordando estas diferencias, priorizando el aprendizaje de herramientas de IA (53%), servicios gestionados especializados (48%) y automatización de seguridad y consolidación de herramientas (47%). “La brecha de talento es una preocupación transversal, las organizaciones están recurriendo cada vez más a servicios gestionados especializados para compensar la falta de capacidades internas y acelerar la modernización de sus defensas”, precisó Taich.
Computación cuántica: preocupación creciente, preparación incipiente
Aunque la computación cuántica se posiciona entre las principales amenazas emergentes, el 77% de las organizaciones argentinas no ha considerado ni iniciado medidas de seguridad resistentes a esta tecnología. Solo el 6% ha comenzado su implementación, lo que refleja una brecha significativa entre conciencia y acción. A nivel global, el escenario varía ya que el 49% de las organizaciones consultadas no ha iniciado ninguna acción en este sentido, y apenas el 8% incluye la preparación cuántica entre sus prioridades presupuestarias.
El informe denota que las organizaciones más exitosas en materia de ciberseguridad son aquellas que la integran en la toma de decisiones estratégicas, alinean sus inversiones con los riesgos emergentes y promueven una cultura de preparación proactiva.
“Las claves para que las organizaciones puedan desarrollar una ciberseguridad resiliente, radica en el fortalecimiento del gobierno corporativo y la visibilidad de riesgos, la inversión en talento y formación especializada, la adopción de tecnologías emergentes con enfoque ético y seguro y la implementación de modelos de riesgo dinámicos y cuantificables”, concluyó Taich.
Puede acceder al informe completo, aquí.


