El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) aprobó el nuevo Reglamento General del Fondo para la Promoción de Proyectos Audiovisuales (FOPROA), una herramienta clave para fortalecer el desarrollo del sector audiovisual en la Argentina. La iniciativa busca fomentar la producción de contenidos, la capacitación de talentos y el acceso a tecnologías, ampliando el alcance del apoyo estatal más allá del financiamiento tradicional.
La aprobación del reglamento establece un marco normativo actualizado para la asignación de recursos provenientes de los servicios de comunicación audiovisual, originados a partir de gravámenes y multas. A partir de este esquema, el FOPROA podrá otorgar apoyos económicos, técnicos o en especie, incluyendo infraestructura, equipamiento tecnológico y programas de formación, entre otras modalidades.
Un instrumento con impacto en la economía del conocimiento
El sector audiovisual forma parte del entramado de la economía del conocimiento, con capacidad de generar empleo calificado, exportaciones de servicios basados en el talento y valor agregado cultural. En este contexto, el nuevo reglamento del FOPROA se presenta como una herramienta con potencial para fortalecer la competitividad de la industria y ampliar las oportunidades para productoras, desarrolladores de contenidos, instituciones educativas y organizaciones vinculadas a los servicios de comunicación audiovisual.
El fondo está dirigido tanto a personas humanas como jurídicas, con o sin fines de lucro, que cumplan con los requisitos establecidos en el reglamento. Su implementación se realizará a través de programas específicos y convocatorias abiertas a concurso, lo que introduce un esquema competitivo y transparente para la asignación de recursos.
Criterios de evaluación y gobernanza de los proyectos
Los proyectos que se presenten serán evaluados por una comisión integrada por especialistas con formación académica y experiencia en el ámbito audiovisual o en procesos de selección, con participación de al menos un integrante con experiencia en la administración pública.
Entre los criterios de evaluación se incluyen la consistencia interna, la factibilidad técnica y económica, la originalidad y creatividad con énfasis innovador, así como la magnitud y proyección de cada propuesta en función de su capacidad para promover el desarrollo de la industria audiovisual. Además, cada convocatoria podrá incorporar criterios adicionales de valoración, adaptados a los objetivos específicos de cada programa.
La cantidad de proyectos seleccionados estará determinada por el monto asignado a cada concurso, mientras que los plazos, modalidades de presentación y requisitos de rendición serán definidos en cada convocatoria particular.
Transparencia, rendición y digitalización de procesos
El reglamento establece mecanismos claros de seguimiento y rendición de los proyectos beneficiarios. Las rendiciones parciales y finales deberán tramitarse a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD), lo que refuerza la digitalización de los procesos administrativos.
Los beneficiarios deberán presentar rendiciones económicas con documentación respaldatoria conforme a la normativa vigente de ARCA, así como rendiciones técnicas que acrediten la ejecución del proyecto, la difusión de contenidos o el cumplimiento de los objetivos propuestos.
Una oportunidad para fortalecer el ecosistema audiovisual
La aprobación del nuevo Reglamento del FOPROA representa un paso relevante para el fortalecimiento del ecosistema audiovisual argentino. Al ampliar las modalidades de apoyo y establecer criterios claros de evaluación y seguimiento, el fondo puede contribuir a impulsar proyectos innovadores, promover la formación de talento y facilitar el acceso a tecnologías estratégicas.
Para el sector audiovisual y para la economía del conocimiento en general, el desafío será aprovechar esta herramienta para potenciar la creación de contenidos, la internacionalización de la producción local y la articulación entre el sector público, el privado y las instituciones educativas, consolidando a la Argentina como un polo regional de producción audiovisual.


