Nuestro socio Microsoft anunció la expansión de Microsoft Sovereign Cloud, incorporando nuevas
capacidades de gobernanza, productividad y soporte para grandes modelos de
inteligencia artificial que permiten operar de forma segura incluso en entornos completamente
desconectados de la nube pública. La iniciativa apunta a organizaciones del sector público e
industrias altamente reguladas que necesitan mantener control total sobre sus datos,
identidades y operaciones bajo marcos regulatorios cada vez más estrictos.
La propuesta de nube soberana de Microsoft combina cargas de trabajo de infraestructura,
seguridad, productividad e IA en entornos públicos y privados, permitiendo a los clientes elegir
el nivel de control adecuado para cada caso sin fragmentar su arquitectura tecnológica. El
objetivo, según la compañía, es ofrecer certeza operativa: que los datos permanezcan
protegidos, que los controles sean aplicables y que las operaciones continúen incluso en
condiciones adversas o de aislamiento total.
Como parte de esta evolución, Microsoft presentó tres actualizaciones clave. Azure Local en
modo desconectado, ya disponible, permite ejecutar y gobernar infraestructuras críticas con las
mismas políticas y controles de Azure, pero sin necesidad de conectividad a la nube. A esto se
suma Microsoft 365 Local, que habilita el funcionamiento local de cargas esenciales de
productividad como Exchange Server, SharePoint Server y Skype for Business Server,
garantizando continuidad operativa incluso sin conexión.
La principal novedad llega con Foundry Local, que incorpora soporte para grandes modelos
de IA en entornos soberanos completamente aislados. Gracias a infraestructuras modernas
y a la colaboración con socios como NVIDIA, las organizaciones pueden ejecutar modelos
multimodales de forma local, dentro de límites soberanos estrictos, habilitando inferencia
avanzada de IA sin depender de servicios externos.
Con esta ampliación, Microsoft refuerza su estrategia de soberanía digital y busca facilitar que
gobiernos e industrias críticas accedan a tecnologías avanzadas de nube e inteligencia artificial,
manteniendo el control local, la resiliencia operativa y el cumplimiento normativo, incluso en
escenarios de desconexión total.


