El 44,3% de los argentinos ve buenas oportunidades para comenzar un nuevo negocio en los próximos seis meses.
El dato surge de los datos proporcionados por el IAE, la escuela de negocios de la Universidad Austral, para el nuevo Monitor Global de Emprendedorismo.
En total, hay un 10 por ciento más de emprendedores argentinos que en 2014, aunque en relación al 2015 la expectativa de comenzar un nuevo negocio bajó dos puntos porcentuales. Sin embargo, una alta tasa emprendedora no es garantía de un país desarrollado.
"No necesariamente es positiva porque puede ser que la necesidad de emprender un negocio sea porque quienes lo hacen no encuentran posibilidades para insertarse en el mercado laboral”, remarcó la directora del Centro de Emprendedores del IAE, Silvia Torres Carbonell, y puntualizó que “una elevada tasa de emprendedorismo no se corresponde con un país desarrollado”.
Además, la directora destacó que si bien durante 2016 se vio una leve baja de los indicadores que reflejan las "actitudes emprendedoras" –como la percepción de buenas oportunidades para arrancar un negocio–, "hay buenas expectativas para el ciclo 2017 ya que la cultura emprendedora va permeando e instalándose a la sociedad".
Esta tendencia va en sintonía con otro dato relevante: en 2016, el 61% de los argentinos respondió que siente que tiene las habilidades necesarias para emprender. Sin embargo, también hay miedo al fracaso.
De hecho, el temor a fracasar creció. “En 2016 mantiene su tendencia creciente y llega al 34% de los que respondieron a la encuesta”, explica Torres Carbonell. Esto representa un aumento significativo respecto al 2014 (23,5%) y el 2015 (25,8%).
"El resultado es que el miedo al fracaso avanza sobre la población y esto evitaría que comiencen un nuevo negocio", puntualizó la directora de IAE.
Finalmente, otra tendencia en el emprendedorismo argentino tiene que ver con el protagonismo de la mujer. "Ha subido la cantidad de mujeres que emprende respecto a los hombres”, dijo Torres Carbonell,
Y precisó: "En 2016 casi el 16% de los hombres adultos estaba involucrado en algún tipo de actividad emprendedora y aproximadamente el 13,1% de las mujeres”.


