Una vez más, Argentina hizo historia en los Goya. El ciudadano ilustre ganó el premio a la mejor película iberoamericana.
La película se convirtió en la decimoséptima producción nacional en conseguir el premio máximo en la ceremonia de la Academia española, convirtiendo al país en el más triunfador de la historia. Ganó 17 de 25 veces y sólo en 5 oportunidades no tuvo nominación.
Este año, el filme de Gastón Duprat y Mariano Cohn le ganó a la venezolana “Desde allá”, de Lorenzo Vigas, a la colombiana “Anna”, de Jacques Toulemonde, y a la mexicana “Las elegidas”, de David Pablos. La dupla ya había competido con “El hombre de al lado” en el 2010, cuando el premio fue para la chilena “La vida de los peces”, de Matías Bize.
La historia es protagonizada por Oscar Martínez, que interpreta a Daniel Mantovani, un ficticio escritor que gana el premio Nobel y vuelve a su pueblo natal, Salas, en Argentina. Toca temas como la envidia, la fama y rodea la sombra de Jorge Luis Borges.
El drama tuvo su estreno en la sección oficial de la 73.ª edición del Festival de Venecia, donde Oscar Martínez ganó la Copa Volpi al mejor actor. Además, será la representante argentina en los Premios Óscar.
Antes de “El ciudadano ilustre”, el premio Goya fue para las siguientes películas argentina: “La película del rey”, de Carlos Sorín, que se impuso en la primera edición, en 1986; “Un lugar en el mundo”, de Adolfo Aristarain (1992); “Gatica, el mono”, de Leonardo Favio (1993); “Sol de otoño”, de Eduardo Mignogna (1996); “Cenizas del paraíso”, de Marcelo Piñeyro (1997); “El faro”, de Eduardo Mignogna (1998).
Y con el nuevo milenio siguieron los premios: “Plata quemada”, de Marcelo Piñeyro (2000); “La fuga”, de Eduardo Mignogna (2001); “Historias mínimas”, de Carlos Sorín (2003); “IIuminados por el fuego”, de Tristán Bauer (2005), “Las manos”, de Alejandro Doria (2006), “XXY”, de Lucía Puenzo (2007), “El secreto de sus ojos”, de Juan José Campanella (2009), “Un cuento chino”, de Alejandro Borensztein (2011); “Relatos salvajes”, de Damián Szifron (2015) y “El Clan”, de Pablo Trapero (2016)


