En el marco de la EXPOCON 2026, la ministra de Educación de Tucumán, Susana Montaldo, presentó los resultados de una iniciativa que no tiene precedentes en Argentina: más de 12.500 docentes de toda la provincia —cerca del 50% de la planta educativa activa— ya fueron capacitados y certificados en el uso pedagógico y crítico de la inteligencia artificial. El impacto directo alcanza a más de 460.000 alumnos tucumanos.
La iniciativa nació de una alianza firmada en 2024 entre el Ministerio de Educación provincial, el IDEP, Argencon y nuestro socio Digital House, y se convirtió en un modelo que hoy es observado con atención por otras provincias del país.
Un programa exigente, no cosmético
A diferencia de cursos de formación superficiales, el itinerario tucumano tiene 130 horas obligatorias divididas en tres módulos rigurosos. Los participantes —desde supervisores y directivos hasta docentes de jardín de infantes y escuelas técnicas— debieron rendir cuatro exámenes obligatorios y presentar proyectos prácticos evaluados por la plataforma de Digital House. La certificación no es simbólica: es el resultado de un proceso de aprendizaje real y medible.

Un andamiaje normativo de vanguardia
La ministra Montaldo destacó que esta transformación está respaldada por un marco legal sólido. La Ley N° 9.890 establece la implementación obligatoria de la inteligencia artificial en el sistema de educación pública provincial, mientras que la Resolución Ministerial N° 0654/5 define un marco ético, de gobernanza, confidencialidad y responsabilidades por nivel de enseñanza. «La IA no suplanta la inteligencia humana de ninguna manera. Los algoritmos son creados por el hombre. El crecimiento de los países depende de su desarrollo científico-tecnológico, pero este debe estar acompañado de una dimensión ética del cuidado de la persona», puntualizó la ministra.
Cuatro pilares: pedagogía, humanismo, ética y regulación
El modelo educativo tucumano se asienta sobre cuatro fundamentos. La IA se aborda como herramienta al servicio del aprendizaje crítico, no de la automatización mecánica. Se prioriza el vínculo humano en la enseñanza y el cuidado socioemocional de los estudiantes. Se garantiza la protección de la privacidad y se evitan sesgos algorítmicos. Y se diseñan normas precisas que permiten la innovación pedagógica de manera segura.
La voz de Argencon: educar en IA es fortalecer la economía del conocimiento
Luis Galeazzi, anterior director ejecutivo de Argencon, acompañó a la ministra Montaldo en el escenario y fue contundente sobre el significado de lo que Tucumán está haciendo: «Tucumán es la provincia que tiene más avanzado el desarrollo de la educación en inteligencia artificial en el sistema docente. Esto se dice fácil, pero es muy difícil de hacer. Es un compromiso político y económico de la provincia para desarrollar esto, porque creo que Tucumán ha entendido mejor que ninguna otra provincia que educar en inteligencia artificial es posibilitar que una enorme cantidad de chicos entren en el mundo de la IA a través de sus docentes.»
Y conectó directamente la formación docente con el futuro productivo de la región: «Poner la inteligencia artificial a disposición de los docentes es la forma más directa de fortalecer la economía del conocimiento. El talento hoy se forma, se educa, y esa educación hoy se apalanca con la inteligencia artificial.»

Resultados que hablan por sí solos
Los datos de la primera cohorte son elocuentes: el 95,2% de los docentes egresados afirma haber podido aplicar de forma efectiva los conceptos de IA en sus aulas. El 79,1% los utilizó para diseñar actividades pedagógicas creativas, el 71,6% para optimizar la planificación de sus secuencias didácticas y el 53,5% para investigación y actualización académica propia. Y el 99% manifestó su intención de continuar formándose en el área.
Para sostener este cambio en el tiempo, el gobierno provincial creó el Banco Provincial de Innovación Pedagógica con IA (BIPIA), un repositorio público donde docentes y alumnos pueden registrar y compartir proyectos exitosos de innovación, convirtiendo a Tucumán en un verdadero laboratorio del futuro educativo del país.
Desde Argencon, valoramos profundamente este tipo de iniciativas. La economía del conocimiento se construye desde las aulas, y Tucumán está demostrando que es posible hacerlo con rigor, visión y escala.
